Gusano cogollero, el control biológico surge como alternativa

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El proyecto arrancó recién en julio pasado y ya se ha tenido la visita de un experto, el Dr. Marc Kennis de Suiza, quien apoyó en la identificación taxonómica de los posibles enemigos naturales del cogollero.

El CIAT trabaja en dos nuevas alternativas de control del gusano cogollero, mediante el uso de feromonas y de enemigos naturales.

AGRONEGOCIOS, 06 de octubre de 2018, Hrs. 11:58

El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) es una plaga potencial que ataca durante todo el ciclo productivo del cultivo del maíz, aunque también tiene preferencia por otras gramíneas, entre ellas el sorgo. Esto ocasiona, además de pérdidas en el rendimiento, que pueden sobrepasar el 60%, un incremento en los costos de producción pues demanda de 3 a 4 aplicaciones químicas para su control.

Uso de feromonas

Una interesante y económica alternativa de control es la que propone el Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), en especial a los agricultores pequeños, mediante el uso de feromonas que los atraigan a trampas caseras.

El trabajo arrancó tres años atrás y se basó en la coordinación del Laboratorio de Diagnóstico Vegetal y Biotecnología con el Proyecto de Manejo Integrado de Cultivos y el Proyecto Maíz, todos del CIAT, para realizar una evaluación de feromonas sexuales artificiales.

La novedad es que se ha comenzado a liberar esta tecnología para el agricultor pequeño, y con buenos resultados, así lo anunció Gabriela Rivadeneira, a cargo de este laboratorio.

“De esta manera somos más amigables con el medio ambiente, minimizamos la aplicación de agroquímicos y trabajamos con el manejo integrado desde el control etológico”, comentó.

feromonas
Modelo sencillo de una trampa con feromonas sexuales que propone el CIAT.

¿Cómo funciona?

El control etológico consiste en una alteración del comportamiento, en este caso de los insectos. En el periodo de apareamiento, la hembra disemina un compuesto químico que atrae al macho de la misma especie para una buena copulación. Al emularse esta feromona artificialmente se la coloca en una trampa básica, que puede ser hecha por el mismo agricultor a partir de reciclar un frasco de detergente o aceite de 5 litros. Dicha feromona atrae a un conjunto de machos que al ser atrapados no pueden reproducirse, con ello se disminuye la población de la plaga, detalló la profesional.

Pruebas y recomendaciones

Según Rivadeneira se han logrado resultados exitosos en las pruebas realizadas en la zona Norte Integrado y Valles, con disminución comprobada de poblaciones del cogollero.

La cantidad de individuos que es capaz de atraer cada trampa va a depender de las condiciones ambientales de cada campaña agrícola. En una campaña de alta sequía se ha logrado contabilizar entre 40 y 60 machos.

“Dependiendo del monitoreo y la población de la plaga se recomienda entre 4 a 6 trampas por hectárea, pero cuando hay una alta presencia de la plaga se recomienda entre 10 y 15 trampas”, puntualizó la experta.

Estas trampas con feromonas deben ser colocadas un mes antes de la siembra y hasta antes de la cosecha.

Deben ser dispuestas a la altura de los cultivos, colgadas de un soporte.

Se recomienda revisar las trampas una a dos veces por semana para cambiar el agua con detergente en el que caen los machos atrapados.

Debe considerarse que la captura de insectos puede ser afectada por la temperatura, basura en el ambiente, polvo y frecuencia en el cambio de la trampa.

Formas de acceso

La feromona se impregna en un pequeño dispositivo de plástico, es muy barata (25 a 30 bolivianos) y tiene una vida útil de hasta 3 meses.

El CIAT viene promoviendo que pequeños productores de diversas zonas formen grupos y se contacten con la institución para contar con asistencia técnica para implementar esta alternativa en sus campos.

La empresa que se encarga de la comercialización de estas feromonas es Proinpa, con base en Cochabamba, el CIAT se aboca solo a la investigación.

Enemigos naturales

En base a los resultados obtenidos se hizo una propuesta a la organización internacional CABI (Centre for Agriculture and Biosciences International), dedicada a proveer información y su conocimiento científico para resolver problemas en el ámbito de la agricultura y el medio ambiente, que dio lugar a otro proyecto; la búsqueda de enemigos naturales para combatir al gusano cogollero.

En África donde hay una gran cantidad de pequeños productores que no usan insecticidas, este gusano se ha vuelto una plaga invasiva desde hace unos pocos años, es por ello que CABI busca centros de diversidad o de origen del maíz que ya tienen experiencia en la plaga para trabajar en coordinación y generar esta investigación.

CIAT
Proceso de identificación de las muestra de enemigos naturales en laboratorio.

“Ellos han apoyado este programa y actualmente estamos trabajando, monitoreando y colectando en diferentes zonas maiceras de Santa Cruz enemigos naturales que se presentan en campo y así poderlos identificar en laboratorio y así ver cuál de estos es potencial para que se pueda trabajar en minimizar la población del cogollero”, reveló Rivadeneira.

El trabajo consiste en colectar diferentes crías de especies de predadores y parasitoides. Tras ello se pasa a su identificación taxonómica; hecho esto se ve cuáles tienen potencial para estudiar su biología y poder desarrollarlos en laboratorio.

Este proyecto arrancó recién en julio pasado y ya se ha tenido la visita de un experto, el Dr. Marc Kennis de Suiza, quien les apoyó en la identificación taxonómica. Actualmente están en la parte de identificación y colecta lo cual se hará hasta fin de año; luego se proseguirá con las siguientes etapas.

control biológico
Las especies recolectadas que demuestran tener potencial son criadas y reproducidas en ambientes de laboratorio.