Luego de la publicación del Reporte de Oferta y Demanda Mundial del USDA la sorpresa fue enorme, con fuerte reacción bajista. Además se sumó la devaluación del Yuan.

Justo cuando esperábamos un reporte reduciendo producción en Estados Unidos que nos diera el envión para llegar a precios que dispararan ventas y cobertura de soja vieja y nueva, en lugar de bajar, los rindes se revisaron al alza, las expectativas previas de los analistas quedaronterriblemente fuera de foco, y finalmente los precios cayeron fuertemente. 

La combinación de una caída de área no tan grande como la estimada, mayores rindes, y menor demanda hizo que los stocks de soja 15/16 esperados para EE.UU. subieran 1,2 millón de toneladas quedando 4,6 millones por encima de lo que los analistas esperaban, paraubicarse en 12,8 millones. 

En lo que respecta a maíz, el área no estaba en duda, pero se esperaban menores rindes, y finalmente los que estimó el USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.) fueron mayores que los anteriores. Por eso los stocks crecieron casi 3 millones de toneladas a 43,5 millones para Estados Unidos y se ubicaron unos 7 millones de toneladas por encima de lo esperado.

SORPRESA FUE ENORME

La sorpresa fue enorme, y ese mismo día vino la reacción bajista, que arrastró también al trigo. Si bien este cereal no tuvo grandes cambios en los números para EE.UU., a nivel internacional los stocks subieron por una mejor producción de la ex Unión Soviética (115 millones de toneladas sumando 5 millones). 

Como si este elemento no fuera suficiente para generar bajas, la semana pasada estuvo dominada en lo financiero por la inesperada devaluación del yuan. Esto muestra que China está muy complicada para reactivar su economía y que tuvo que recurrir a medidas extremas. Ladevaluación de la semana fue de algo más de 3 por ciento, y mientras que algunos auguran que debería extenderse al menos a 10%, fuentes chinas indican que ya fue suficiente. 

Una devaluación en general impacta positivamente en exportaciones (esto hace pensar en una economía con más oxígeno ante la menor performance reciente), y negativamente en importaciones, que hace temer por los commodities. El efecto inmediato de la devaluación sobre los granos fue bajista. Sin embargo en lo que nos toca, las importaciones chinas de productos alimentarios no llegan al 3% del valor total importado, y han sido en el pasado muy poco sensibles a la marcha de la economía.

MERCADO LOCAL

En el mercado local de maíz y trigo las cuestiones externas no hacen mella en los precios disponibles, que están muy deprimidos respecto de la capacidad de pago teórica de la exportación. Eso se debe al manejo discrecional de ROE Verde. En soja por el contrario las bajas se trasladaron, aunque en menor medida, por la necesidad de las fábricas y la retracción de vendedores. 

No podemos dejar de mencionar tampoco la preocupación por las lluvias excesivas recientes. Fundamentalmente por las personas afectadas. Para el sector granario esto también tiene efectos negativos: el trigo sembrado sufrirá, y por otro lado las lluvias son tan grandes que alcombinarlas con napas que ya de por sí estaban altas y el pronóstico de un año lluvioso por el efecto del “Niño”, hacen que nos preocupemos por la siembra de campaña gruesa.

(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.